Pulgarcito
Juan Carlos (5 años)

-Es tal como lo habíamos deseado -dijo-. Va a ser nuestro querido hijo, nuestro pequeño.
Y debido a su tamaño lo llamaron Pulgarcito. No le escatimaban la comida, pero el niño no crecía y se quedó tal como era cuando nació. Sin embargo, tenía ojos muy vivos y pronto dio muestras de ser muy inteligente, logrando todo lo que se proponía.
Un día, el campesino se aprestaba a ir al bosque a cortar leña.
Ojalá tuviera a alguien para conducir la carreta -dijo en voz baja.
¡Oh, padre! -exclamó Pulgarcito- ¡yo me haré cargo! ¡Cuenta conmigo! La carreta llegará a tiempo al bosque.
El hombre se echó a reír y dijo:
¿Cómo podría ser eso? Eres muy pequeño para conducir el caballo con las riendas.
¡Eso no importa, padre! Tan pronto como mi madre lo enganche, yo me pondré en la oreja del caballo y le gritaré por dónde debe ir.

El diminuto Pulgarcito llega de la mano de Juan Carlos, de la clase de Educación Infantil de 5 años. Rodeado de hadas mágicas y a las puertas de su casita del árbol, nuestro Pulgarcito particular vivirá miles de aventuras en uno de los cuentos más famosos y que ha dado la vuelta al mundo.