Cenicienta
Ana (3 años)

-¿Por qué seré tan desgraciada? -exclamó-. De pronto se le apareció su Hada Madrina.
-No te preocupes -exclamó el Hada-. Tú también podrás ir al baile, pero con una condición. Cuando el reloj de Palacio dé las doce tendrás que regresar sin falta.
Y tocándola con su varita mágica la transformó en una maravillosa joven. La llegada de Cenicienta al Palacio causó honda admiración. Al entrar en la sala de baile, el Rey quedó tan prendado de su belleza que bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras no la reconocieron y se preguntaban quién sería aquella joven. En medio de tanta felicidad Cenicienta oyó sonar en el reloj, eran las doce.

Ana, de 3 años, se ha convertido en princesita por un día para dar vida a Cenicienta. En la imagen aparece en las escaleras del palacio real y corriendo a toda prisa, pues el reloj ha dado las 12 y no hay tiempo que perder. El hechizo se deshace en cualquier momento. Nuestra Cenicienta ha perdido su zapatito de cristal, ¿conseguirá el príncipe encontrarla?